Para comenzar este taller traído desde la Diputación, los niños y niñas comenzaron con dinámica de presentación que se llamas la telaraña. En esta actividad, los participantes se colocan en círculo y se utiliza un ovillo de lana. La primera persona se presenta diciendo su nombre y algún dato personal (o cómo se siente en ese momento), sostiene un extremo del hilo y lanza el ovillo a otro compañero. Cada participante repite el proceso hasta que todos se han presentado, formando una telaraña con el hilo. Esta dinámica simboliza la conexión entre los integrantes del grupo y refuerza la idea de que todos forman parte del mismo equipo.
Después las monitoras les plantearon distintos escenarios cotidianos para que los participantes expresaran sus emociones ante dichas situaciones.
En conjunto, estas actividades crean un clima de confianza y participación, facilitando la integración del grupo y el desarrollo de habilidades sociales y emocionales.

